Durante años, diseñar un producto digital implicó seguir un proceso bastante conocido: entender un requerimiento, investigar, definir flujos, crear wireframes, diseñar interfaces, prototipar, validar y finalmente entregar a desarrollo. Aunque este proceso sigue siendo fundamental, la Inteligencia Artificial está cambiando la velocidad y la forma en que recorremos cada una de estas etapas…
En un contexto donde los productos digitales evolucionan constantemente y los equipos de diseño trabajan en múltiples frentes al mismo tiempo, escalar el diseño de forma coherente y eficiente ya no es un lujo: es una necesidad. Ahí es donde entra el enfoque DesignOps (Design Operations), una disciplina que permite optimizar procesos, mejorar la colaboración y consolidar la calidad del diseño en cada etapa del desarrollo…